jueves, 15 de enero de 2009

¿Velocidad nula?



Así vamos a tener que ir a este paso: aborregados y con el motor parado. No hay cosa que más me reviente que a uno le den "a dedo" un cargo público de responsabilidad y abuse de ello, encima riéndose de las víctimas de sus decisiones, que somos todos. Esto podría llamarse "prevaricación".

Si lo de la reducción de velocidad a 80km/h en los accesos sur de Barcelona (porque en los de la zona norte no existen) ya me tocó la moral, rebajarlo ahora arbitrariamente hasta 40 ya me parece de lo más absurdo. Y máxime cuando los responsables de los municipios "afectados", así como el de Política Territorial han expresado en público el estar a favor de un aumento hasta 110 (por ejemplo) en momentos en que no tenga sentido un límite tan bajo.

Pero no, el responsable de la idea, un "verde" que manda sobre todos los catalanes aunque sólo tiene (tuvo) el apoyo del 5% de ellos, dice que no se subirá de los 80 actuales, que todo es por cumplir en el 2011 unos máximo de contaminación dictados por la UE, y que los coches son los máximos responsables de que no cumplamos esos máximos, y por tanto hay que bajar la velocidad (es listo el hombre éste: a 0km/h no habrá contaminación). Sólo le falta salir en un anuncio de una conocida marca de cosméticos y rubricar con un "porque yo lo valgo".

Cualquier ciudadano con dos dedos de frente puede darse cuenta de lo siquiente:

1.- Los mapas de calidad del aire que facilita la Generalitat muestran que claramente la peor se concentra en los alrededores de Molins de Rei (hay mucha industria allí) y en Barberà del Vallès, donde se juntan la C-58 con la AP-7, a 120 km/h.

2.- Los atascos más sonados en hora punta, y no tan punta, se dan en los accesos norte de Barcelona, limitados a 120 km/h (sí, ahora dirán que es porque no hay límite).

3.- Si es verdad que en el Baix Llobregat hay más contaminación, ¿no será por el tráfico aéreo en el aeropuerto del Prat o por el naval en el acceso al Port de Barcelona?

4.- Si el objetivo es mejorar la calidad del aire, disminuir la siniestralidad y las retenciones y reducir el gasto de combustible, ¿por qué no se implementó la limitación a 80 km/h en los accesos norte de Barcelona.

La verdad es que de ir a Castelldels a 120 y a 80 hay un incremento del tiempo del 33%, que es más porque por debajo de los radares la gente pasa a 60 en lugar de hacerlo a 80. Se hace realmente penoso el salir de Barcelona por el sur, todo sea dicho.

Y el Govern defiende que esto no es una medida recaudatoria porque no ha aumentado el número de radares. ¿Es eso posible? Las cifras no confirman que la contaminación, las retenciones y la siniestralidad se hayan reducido un 33%. En cambio sí confirman el aumento proporcional de recaudación por las sanciones impuestas.

Confieso que yo soy un "rojo-verdoso", pero tengo que admitir que aún no ha nacido o salido a la luz pública un político rojo y verdoso de verdad, y hasta que ello no ocurra no me va a quedar más remedio que abstenerme en todos los comicios o votar a representantes de otras líneas políticas más cercanas a mis ideas.

En fin, que quería desahogarme, y nada más. Que ya sabemos que media España odia a los catalanes (o "poniendo sus barbas a remojar", dado el relativo feeling entre nuestro gobierno y el central), y ahora la otra media se debe estar cachondeándose de ellos/nosotros. Este artículo es sólo el ejercicio de una pataleta, ya que no me queda más vía para expresarme que ésta. Bueno, sí: Facebook. Ya estoy suscrito a todos los grupos en contra de las limitaciones de velocidad en Barcelona, del conseller responsable de ello, y hasta de su compañera, tan aficionada a las energías renovables, aunque cuesten 210.000 euros y bastantes esfuerzos de piernas (me extraña que no se les haya ocurrido instalar generadores en los centenares de bicicletas estáticas de los gimnasios de Barcelona).

Ya me siento mejor... por ahora.